El cansancio o astenia primaveral es una sensación generalizada de fatiga y debilidad, no se trata de una dolencia grave, pero sí en aumento. Con la llegada de la primavera surge una debilidad muscular y, sobre todo, una sensación de pereza a la hora de emprender cualquier tarea. Algunos especialistas la consideran una infección vírica y, de hecho, apuntan que esta astenia aparece después de haber sufrido una gripe o catarro. Los psiquiatras, por el contrario, afirman que sólo un porcentaje mínimo de estas astenias se debe a procesos infecciosos. Algunos psiquiatras consideran que la astenia primaveral es la manifestación de una depresión parcial. Se podría considerar como una depresión leve, de tipo estacional y que se manifiesta con los síntomas típicos de la depresión:
- Cansancio
- Apatía
- Alteraciones del sueño
- Dolores de cabeza
Hay que remarcar, sin embargo, que no es ningún trastorno psiquiátrico, sino más bien una sensación subjetiva que puede traslucir una mayor vulnerabilidad de la persona frente a los cambios climáticos.
Dado que no existe medio de diagnóstico, se trata de una dolencia prácticamente subjetiva que aparece repentinamente, no se tienen ganas de trabajar y físicamente se manifiesta como un proceso gripal. Muchos especialistas no lo consideran como un auténtico síndrome y ponen en duda su existencia como tal, no es una enfermedad en sí, sino un pequeño trastorno adaptativo motivado por el cambio de estación y la hora, y el aumento de la luminosidad. Afecta más a las mujeres y el sector más propenso a padecerla es el de las mujeres de alto nivel sociocultural y en torno a los 40 años.
Síntomas
- Cansancio, flojera
- Desgana
- Mal humor
- Dolor de cabeza
- Malestar general
- Fiebre moderada
- Faringitis
- Dolores musculares
- Cambios en el carácter
Recomendaciones
- Mantener una alimentación variada y equilibrada rica en alimentos energéticos: dátiles, frutos secos, plátanos, legumbres, pastas, chocolate.
- Mantener una buena dinámica de sueño, descansando entre 7 y 8 horas cada noche.
- Practicar ejercicios de relajación.
- Hacer ejercicio físico.
- Los expertos consideran que los fármacos no son necesarios para afrontar la sensación de cansancio producida con el cambio de estación.
- No fumar, no tomar bebidas alcohólicas, no abusar del café ni de las bebidas excitantes.
- Llevar un ritmo de vida ordenado, manteniendo unos horarios fijos para acostarse y levantarse, y también para comer.
