Feeds:
Entradas
Comentarios

Archivos de la categoría ‘Salud’

Gripe.- Mejor Prevenir que Curar

La gripe es una enfermedad vírica infecciosa y aguda, provocada por el virus influenza. Se da con mayor frecuencia en mayores de 65 años y menores de 15 y suele aparecer como epidemia entre noviembre y marzo. Se transmite de persona a persona por medio de las secreciones respiratorias con un periodo de incubación entre 1 y 5 días. El periodo de contagio se extiende desde 24/48 horas antes del inicio de los síntomas hasta 5/6 días después.

No existe tratamiento específico para la gripe y este es puramente sintomático a base de analgésicos, antipiréticos, antitusivos, mucolíticos y siempre bajo prescripción médica. La vacunación es la principal medida de prevención y es necesario vacunarse cada año, debido a que las cepas que componen la vacuna varían de una temporada a otra en función de la mutación del virus.

La vacuna se administra por vía intramuscular o subcutánea profunda en el brazo (músculo deltoides)en adultos y niños. En los niños pequeños se administra en la parte anterolateral del muslo. Puede provocar reacciones locales como enrojecimiento, induración o dolor en la zona de punción. Estas reacciones suelen ser normales y leves, se resuelven de forma natural y espontánea. Las reacciones alérgicas tipo asma son muy poco frecuentes.

Quién debe  vacunarse

  • Niños y ancianos
  • Personas con procesos respiratorios crónicos como EPOC.
  • Personas con problemas cardiovasculares (HTA, Cardiopatías…).
  • Personas con trastornos metabólicos mal controlados.
  • Pacientes en tratamiento que ocasione problemas de inmunidad pero siempre bajo indicación médica.
  • Cuidadores de personas incluidas en los grupo de riesgo arriba mencionados.
  • Embarazadas en 2º y 3º trimestre pero bajo prescripción del Tocólogo.
  • Profesionales sanitarios y aquellos que realizan su actividad en contacto con aglomeraciones, miembros de los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado, bomberos, profesorado…

Recomendaciones

  • Evitar aglomeraciones y ambientes cerrados.
  • No conpartir objetos de personas infectadas que puedan estar contamidados.
  • Evitar los cambios bruscos de temperatura.
  • Lavarse las manos habitualmente y procurar no estornudar sobre ellas.
  • Utilizar pañuelos desechables.
  • Ventilar adecuadamente las habitaciones.
  • Seguir una alimentación rica en frutas y verduras.
  • No abusar del alcohol y evitar el tabaco.

 

Read Full Post »

Se define el accidente cerebrovascular (ACV) como la aparición repentina de un déficit neurológico causado por un trastorno de la circulación cerebral, ya sea por rotura o por obstrucción de un vaso. Esta situación produce una isquemia parcial o total del parénquima cerebral y además podría existir un aumento de la presión intracraneal.

Clasificación

  • Ictus isquémico: Obstrucción (por ejemplo, por un trombo) en un vaso sanguíneo. Tiene una elevada frecuencia y mortalidad y es uno de los principales responsables de la incapacidad permanente en el adulto. Representa la causa más importante de hospitalización neurológica y tiene grandes repercusiones sociales, sanitarias y económicas.
  • Ictus hemorrágico: Se produce cuando un vaso sanguíneo se rompe, causando un sangrado dentro del cerebro.

Síntomas

  • Pérdida brusca de movimiento o debilidad del brazo, la pierna o la cara, especialmente cuando se produce en un lado del cuerpo.
  • Problemas repentinos de visión, en uno o en ambos ojos.
  • Dolor de cabeza repentino, sin causa conocida.
  • Dificultad en el habla, balbuceo, incapacidad para encontrar las palabras adecuadas o no ser capaz de comprender lo que otras personas dicen.
  • Problemas repentinos al caminar o pérdida del equilibrio o de la coordinación.
  • Sensación brusca de acorchamiento u hormigueo en la cara, el brazo y/o la pierna de un lado del cuerpo.

Código Ictus

El código ictus es un protocolo de actuación prehospitalaria o extra hospitalaria basado en el reconocimiento de manera precoz de los signos y síntomas de un accidente cerebrovascular de posible naturaleza isquémica, con la consiguiente priorización de cuidados y traslado inmediato a un Centro Capacitado de aquéllos pacientes candidatos a beneficiarse de una terapia de reperfusión y de cuidados especiales en una unidad de ictus.

Los objetivos del Código Ictus son los siguientes:

  • Disminuir el tiempo entre el inicio del ictus y el acceso a un diagnóstico y tratamiento rápido.
  • Incrementar el número de pacientes con ictus tratados con fibrinólisis.
  • Reducir la dependencia de los pacientes para realizar las actividades de la vida diaria, la necesidad de cuidados permanentes e incluso reducir la mortalidad.

Código Ictus Extra hospitalario

Es un sistema que permite la rápida identificación, notificación y traslado de los pacientes con ictus agudo a los hospitales de referencia preparados para realizar trombolisis en el ictus. A la vez que se traslada al paciente, el neurólogo del hospital de referencia puede poner en marcha el proceso intrahospitalario de diagnóstico y preparación del cuidado médico.

Criterios de activación del Código Ictus Extra hospitalario

  1. Debe existir déficit neurológico focal, agudo y objetivable en el momento de la valoración, que sea sugerente de isquemia cerebral.
  2. Se debe conocer con exactitud la hora de inicio de los síntomas. Si el paciente despierta con la clínica neurológica, la hora de inicio será la última en la que al paciente se le vio despierto y asintomático.
  3. Posibilidad de llegar al hospital dentro de las 3 horas y media desde el comienzo de los síntomas, puesto que para la realización del protocolo intrahospitalario se precisa alrededor de 1 hora y el límite para iniciar el tratamiento trombolítico en el ictus es de 4 horas y media.
  4. Ser previamente independiente en su auto cuidado y actividades básicas de la vida diaria.
  5. Ausencia de enfermedad terminal.

Criterios de exclusión del Código Ictus Extra hospitalario

  1. Paciente asintomático a la llegada de los sanitarios.
  2. Cualquier síntoma o signo que nos haga pensar en una hemorragia activa en el momento actual.
  3. Cualquiera de los tres antecedentes médicos siguientes:
  • Hemorragia digestiva en los tres últimos meses.
  • Retinopatía hemorrágica (por ejemplo en la diabetes).
  • Hepatopatía grave (incluyendo insuficiencia hepática, cirrosis, hipertensión portal, varices esofágicas y hepatitis activa).
  1. Cualquiera de los tres antecedentes neurológicos siguientes:
  • Ictus en los tres meses previos.
  • Hemorragia intracraneal independientemente del tiempo.
  • Patología del SNC potencialmente generadora de sangrado (como por ejemplo aneurismas malformaciones arteriovenosas o tumores intracraneales con riesgo de sangrado).
  1. Cualquiera de los tres procedimientos siguientes:
  • Intervención quirúrgica mayor en los tres últimos meses.
  • Punción reciente de un vaso sanguíneo no compresible (por ejemplo vena subclavia o yugular), o bien punción lumbar en los 7 días previos.
  • Masaje cardíaco externo traumático o partos recientes (en los diez días previos)

En la actualidad, se dispone de evidencia científica suficiente como para afirmar que el tipo de atención ofrecida a los pacientes con ictus durante la fase aguda es el principal factor que puede modificar la evolución de estos pacientes. Una asistencia organizada y específica, un diagnóstico rápido y preciso, una corrección de las complicaciones que agravan el daño neurológico, un tratamiento repermeabilizador mediante trombólisis, si está indicado, y una rehabilitación precoz, mejoran el resultado funcional de los pacientes con ictus.

 

 

Read Full Post »

El Síndrome de Piernas Inquietas (SPI) es un trastorno neurológico manifestado por la necesidad irrefrenable de mover las piernas durante los periodos de inactividad o descanso. La frecuencia e intensidad de los síntomas es muy variada, lo que puede llevar a un diagnóstico incorrecto o a un retraso en el mismo con su consiguiente tratamiento inadecuado.

La prevalencia de este síndrome varía ampliamente entre paises y esto puede deberse a diferencias genéticas. En la población europea puede decirse que la prevalencia del SPI que requiere tratamiento, se sitúa en torno a al 2,7%-4,4%, siendo más frecuente en pacientes mayores y en mujeres.

Causas

En la fisiopatología del SPI se ha demostrado la participación de múltiples y diferentes factores:

  • Predisposición genética.
  • Deficiencia de hierro en el cerebro.
  • Disfunción dopaminérgica y de ciertas estructuras neronales.
  • Secunadario al embarazo.

Sin embargo, aún es necesario seguir investigando para conocer a fondo la compleja interacción entre los diferentes factores.

Síntomas

  • Impulso de mover las piernas acompañado o causado por sensaciones anómalas o desagradables como parestesias y disetesias (serpenteo, hormigueo, prurito, sensación de quemazón…).
  • Trastornos del sueño y movimientos periódicos de las extremidades durante el sueño y la vigilia.
  • La frecuencia e intensidad de los síntomas varía en cada caso, pero tienden a empeorar durante la noche.

Diagnóstico

Para el diagnóstico del SPI se deben cumplir los cuatro criterios esenciales del Grupo de Estudio Internacional del SPI.

  1. Impulso para mover las piernas, normalmente acompañado o causado por sensaciones molestas y desagradables en las piernas.
  2. El impulso para mover las piernas o las sensaciones desagradables comienzan o empeoran durante los periodos de descanso o inactividad, por ejemplo, mientras se está tumbado o sentado.
  3. El impulso para mover las piernas o las sensaciones desagradables se alivian parcial o totalmente con el movimiento, por ejemplo, al caminar o estirar las piernas.
  4. El impulso para mover las piernas o las sensaciones desagradables son peores a última hora de la tarde o por la noche que durante el día, o sólo se presentan a última hora de la tarde o durante la noche.

Los síntomas del SPI pueden coincidir parcialmente con los de otras patologías, por ejemplo, la neuropatía periférica. Para facilitar el diagnóstico, en casos dudosos, se pueden aplicar características de apoyo como antecedentes familiares de SPI, respuesta al tratamiento dopaminérgico y movimiento periódico de las extremidades durante los periodos de sueño o la vigilia. Por otra parte, se debe considerar el SPI en todo paciente que acuda con problemas de sueño, como incapacidad para quedarse dormido o con despertares frecuentes durante la noche.

Tratamiento

El tratamiento no farmacológico del SPI tiene como objetivo mejorar la higiene del sueño y reducir los síntomas diurnos. El patrón de sueño suele mejorar si se evita el consumo de productos estimulantes antes de acostarse y se adopta una rutina de relajación al acostarse. Practicar ejercicio físico regularmente y evitar permanecer sentado en espacios reducidos durante largos periodos de tiempo también ayuda a reducir los síntomas durante el día.

El tratamiento farmacológico sólo está recomendado en pacientes con síntomas moderados o intensos. El tratamiento con hierro por vía oral reduce la intensidad de los síntomas en pacientes con concentraciones séricas de ferritina bajas o normales.

Aunque en la actualidad hay disponibles en el mercado varios tratamientos eficaces, aún no se conoce la causa exacta del SPI y, por este motivo, las investigaciones actuales están centradas principalmente en la causa y las características fisiopatológicas del SPI.

Read Full Post »

Por ahora, no existe un único tratamiento con el que abordar la fibromialgia. La enfermedad no tiene curación definitiva y el objetivo del tratamiento es mejorar el dolor y tratar los síntomas acompañantes, para conseguir una gran mejoría en la calidad de vida de la persona con fibromialgia. Existen multitud de terapias alternativas que no han demostrado efectividad desde el punto de vista científico por lo que se recomienda ser cautos y tener en cuenta que “no existen tratamientos milagrosos”. Lo mejor es acudir a verdaderos profesionales que conozcan bien la enfermedad y que inspiren confianza a la hora de resolver todas aquellas dudas que puedan surgir sobre la enfermedad.

Al no haber fármacos específicos para la Fibromialgia, el tratamiento de estos pacientes debe ir dirigido hacia dos objetivos:

  • El control del dolor.
  • El control de otros síntomas.

Pasos a Seguir

  1. Explicación de la naturaleza de la enfermedad.
  • La fibromialgia es un síndrome crónico benigno que ocasiona a quien lo padece cansancio y dolor en los músculos, ligamentos y tendones del cuerpo.
  1. Educación para evitar los factores agravantes.
  • Corregir las alteraciones al caminar y las posturas forzadas y poco naturales.
  • Evitar levantar o sostener pesos para los que la musculatura no está preparada.
  • Evitar el sobrepeso y la obesidad.
  1. Tratamiento de las alteraciones psicológicas.
  • La ansiedad y la depresión no son la causa de la fibromialgia, pero cuando se asocian a la misma, dificultan en gran medida su tratamiento.
  1. Cambio de comportamiento y hábitos de vida.
  • Es muy importante mantener una actitud positiva ante la vida diaria.
  • Procurar un cambio de mentalidad tanto en quien la padece como en los que le rodean.
  • Ser realista y marcarse objetivos diarios que se puedan cumplir. Es mejor hacer una sola cosa a un tiempo y no dudar en buscar ayuda cuando se necesite.
  • Cuidar la autoestima y ser consciente de, que a pesar de la enfermedad, se sigue siendo una persona útil, necesaria, con una vida propia y que tiene valor por sí misma.
  • Intentar reducir el estrés en la mayor medida posible evitando los cambios bruscos en la rutina diaria. Las personas que dejan el trabajo o suspenden toda actividad tienden a encontrarse peor que las que permanecen activas.
  • Mantener o iniciar hobbys o medios de entretenimiento puede ser muy beneficioso.
  • Procurar guardar un momento cada día (10-20 minutos) para la relajación. Puede ser útil el aprendizaje de técnicas de relajación con un psicólogo clínico.
  • Procurar establecer las mejores condiciones para un sueño reparador.
  • Compartir los sentimientos es de vital importancia.
  1. Ejercicio físico.
  • Actualmente, la medida más eficaz para combatir la fibromialgia es la práctica regular de ejercicio físico adecuada a los síntomas.
  • Paseos, caminar, montar en bicicleta o natación pueden servir para iniciar el acondicionamiento físico. El objetivo final es hacer ejercicio al menos 20-30 minutos cuatro veces a la semana.
  1. Tratamiento con medidas locales como infiltraciones y masajes.
  • Masajes
  • Ejercicios de estiramiento muscular
  • Calor local
  • Algunos tipos de electroterapia
  • Las inyecciones locales o infiltracionesde los puntos dolorosos con anestésicos locales, sobre todo si van seguidos de masaje local, son de gran ayuda para dolores localizados intensos.
  1. Uso de analgésicos y medicamentos que aumenten la tolerancia al dolor.
  • Existen medicamentos que regulan el sueño y hacen disminuir el dolor. Estos fármacos se utilizan a dosis bajas y pueden proporcionar alivio.
  • Los calmantes o analgésicos también pueden ser útiles. Su eficacia es sólo parcial aunque permiten ayudar de forma puntual.
  • Los fármacos antidepresivos usados a dosis bajas están siendo utilizados para tratar el dolor, mejorar el sueño y paliar el cansancio por las mañanas. Tardan en actuar varias semanas y tienen algunos efectos secundarios.
  • Antes de tomar cualquiera de estos medicamentos, hay que consultar con el médico para saber cuál es el tratamiento que mejor se adapta a cada caso.

 

Read Full Post »

La fibromialgia es una enfermedad crónica y generalizada, de causa desconocida que se caracteriza por dolor musculoesquelético diseminado, rigidez, parestesias, alteraciones del sueño y fatiga además de numerosos puntos dolorosos de extensa y simétrica distribución.

Es una enfermedad frecuente que padece hasta el 5% de la población. Se presenta con mayor frecuencia en mujeres que en varones, con una proporción de 9/1. La mayoría de los pacientes con esta enfermedad  tiene entre 30 y 50 años y su prevalencia aumenta con la edad.  Aunque no es lo común, se han observado algunos casos en niños.

Síntomas

  • Dolor musculoesquelético generalizado. La intensidad del dolor varía de día en día, y puede cambiar de lugar, pudiendo llegar a ser más severo en aquellas partes del cuerpo que se usan más (cuello, hombros, cadera y pies).
  • Rigidez. Casi siempre es mayor por la mañana al levantarse y mejora a medida que transcurre el tiempo, pero en algunos casos persiste durante todo el día.
  • Fatiga. Muchos de los pacientes se sienten cansados y exhautos desde que despiertan. Con frecuencia despiertan durante la noche y tienen dificultad para volver a conciliar el sueño.
  • Lumbalgia, que a veces irradia hacia nalgas y piernas.
  • Dolor y rigidez de cuello y hombros.
  • Dolor muscular después de realizar incluso un ejercicio muy leve.
  • Algunos pacientes decriben el dolor como lacerante y otros como sordo y persistente.
  • En ocasiones el dolor comienza en hombros, cuello o región lumbar para finalmente extenderse.
  • Otras veces el paciente se queja de dolor articular y edema en las articulaciones, pero en la exploración física no se encuentra ningún tipo de anormalidad.
  • Muchos pacientes manifiestan adormecimiento en manos y pies, y algunos incluso sienten más frío que el resto de personas de su entorno.
  • Algunos pacientes con fibromialgia presentan el trastorno conocido como el “síndrome de las piernas inquietas”, que se caracteriza por una necesidad imperiosa de mover las piernas, sobre todo cuando se está descansando o en reposo, ocasionando a veces movimientos periódicos de las extremidades durante el sueño.
  • Alteraciones intestinales con estreñimiento seguido diarreas. Sequedad de boca, acidez de estómago o exceso de gases.
  • Algunas veces puede aparecer deterioro cognitivo, con dificultad para el pensamiento y pérdida de la memoria reciente.
  • Otro síntoma común es la cefalea y el dolor en la articulación témporo-maxilar. e
  • También puede aparecer mareo, vértigo, hipersensibilidad a la luz o a los ruidos.
  • Ansiedad y depresión que pueden empeorar con la falta de sueño y la tensión, y a la inversa, los síntomas dolorosos se agravan por el cansancio y la depresión.
  • En otros pacientes aparece dolor en la zona vesical (bajo vientre) y al orinar, con sensación de necesidad de orinar con mucha frecuencia.
  • Los síntomas se ven empeorados por el estrés o la ansiedad, el frío, la humedad y el ejercicio excesivo.
  • Las personas que padecen esta enfermedad mejoran durante el clima cálido y las vacaciones.

La evolución de la fibromialgia es variable y benigna, sin riesgo para la vida y sin  provocar invalidez o lesiones definitivas. En algunos pacientes, los síntomas aparecen y desaparecen a intervalos, pero en otros los dolores y la fatiga se presentan de manera continua independientemente del tratamiento.

Read Full Post »

Sonambulismo

El sonambulismo se caracteriza por la existencia de episodios repetidos de comportamientos motores complejos que se inician durante el sueño y que implican que el individuo se levante de la cama y empiece a andar. Es frecuente en la infancia y tiende a
desaparecer en la adolescencia, aunque también puede observarse en adultos entre 18 a 35 años.
Estos epidodios tienen lugar generalmente durante el primer tercio del período de sueño mayor y durante ellos, el individuo tiene una mirada fija y perdida, se muestra relativamente arreactivo a los intentos de los demás para establecer un diálogo con él y sólo puede ser despertado a base de grandes esfuerzos. Si logra despertarse, tanto en pleno episodio como a la mañana siguiente, el individuo no consigue recordarlo con claridad.

Después del episodio, puede aparecer un breve período de confusión en un primer momento, que suele seguirse de una recuperación total de las funciones cognoscitivas y del comportamiento normal. No es raro que a la mañana siguiente el individuo se despierte en otros lugares o encuentre pruebas de haber llevado a cabo algunas actividades durante la noche, aunque de todas formas la amnesia preside el recuerdo de estos acontecimientos.

Durante los episodios de sonambulismo, la articulación de la palabra es pobre, y es raro que se establezcan diálogos, pero pueden obedecer los requerimientos de otras personas para que cesen en su actividad y retornen a la cama. Despertar al sujeto en pleno episodio resulta muy difícil y, si logra despertarse, permanece confuso durante unos minutos y posteriormente recupera el estado de vigilia normal.
Las personas que padecen sonambulismo pueden presentar así mismo otras parasomnias asociadas al sueño NREM como son los terrores nocturnos.

Read Full Post »

El colesterol es una sustancia grasa producida por el organismo y necesaria para el funcionamiento celular. El hígado genera el 80% del colesterol total y el otro 20% proviene de la dieta. El problema del colesterol se presenta cuando circula demasiada cantidad por las arterias y aumenta el riesgo de adherirse a las mismas, formando placas de ateroma y aumentando el riesgo cardiovascular.

Niveles Ideales

Tanto el colesterol total, como el colesterol LDL y colesterol HDL, deben mantenerse dentro de los valores normales para asegurar el buen funcionamiento del organismo.

  • Colesterol Total.- Debe estar por debajo de 200 mg/dl. Por encima de 240 se considera muy alto.
  • Colesterol LDL.- Debería estar por debajo de 129 mg/dl.
  • Colesterol HDL.- Debería estar por encima de 60 mg/dl. Si se encuentra por debajo de 40 en los hombres y de 50 en las mujeres, es preocupante.

Estudios científicos han demostrado que determinados alimentos son capaces de actuar sobre el colesterol:

  • Alcachofa.- Contribuye a disminuir la cantidad de colesterol en sangre.
  • Ajo.- Facilita la digestión de las grasas y reduce el colesterol. Es suficiente con un diente de ajo al día o un gramo de ajo en polvo.
  • Semillas de Lino.- Contribuye a aumentar el colesterol HDL.
  • Nueces.- Cinco nueces al día  protegen la salud cardiovascular.
  • Manzana.- Ayuda a mejorar y a limitar la absorción de determinados nutrientes y con ello a mejorar los niveles de colesterol en sangre.

 

Read Full Post »

Aparición repetida de despertares bruscos que suelen estar precedidos por gritos o lloros de angustia. Suelen aparecer durante el primer tercio del sueño y prolongarse por espacio de 1-10 min. Se acompañan de activación vegetativa y manifestaciones comportamentales de miedo intenso, por ejemplo, taquicardia, taquipnea y sudoración. Este tipo de parasomnia se caracteriza porque durante el episodio, es difícil despertar o calmar al niño y no responde a los esfuerzos de los demás por tranquilizarle. Si éste consigue despertarse, no recuerda nada del contenido del terror o bien sólo imágenes fragmentadas y aisladas. Al levantarse por la mañana, es típica la amnesia sobre lo acontecido durante la noche.

Los terrores nocturnos son más comunes en los niños de edades entre 5 y 7 años, aunque pueden ocurrir también en niñas.  Pueden ser hereditarios. Se pueden presentar en los adultos, especialmente cuando hay tensión emocional o consumo de alcohol.

Muchas veces los Terrores Nocturnos pueden ser confundidos con las pesadillas, pero en realidad se tratan de procesos diferentes.

Causas

Se desconoce la causa, pero estos terrores nocturnos pueden desencadenarse por:

  • Fiebre
  • Falta de sueño
  • Períodos de tensión emocional, estrés o conflictos

Tratamiento

Los terrores nocturnos normalmente desaparecen con el tiempo y no suelen precisar tratamiento farmacológico, salvo en aquellos casos que por su frecuencia o intensidad constituyan un problema para el niño y así lo estime un profesional de la salud. Para estos casos el pediatra o médico puede prescribir fármacos de la familia de las benzodiacepinas de conocido efecto ansiolítico. De confirmarse la existencia de factores externos desencadenantes, debería actuarse sobre ellos a fin de solucionar el problema. Durante los episodios simplemente habrá que vigilar y evitar cualquier daño físico derivado del estado en el que se encuentra el niño.

  • No hablarle ni intentar despertarle.
  • Esperar a que el episodio siga su curso natural bajo vigilancia.
  • Abrazar al niño, calmarle y pasarle una toalla refrescante por la cara.
  • Asegurarse de que el niño tiene un horario regular de sueño y que descansa lo suficiente.

En ocasiones son de utilidad las técnicas que enseñan al niño a afrontar los sueños que le provocan ansiedad. Se trata de entrenar la relajación y hacer que el sueño pierda su carácter amenazante.

 

 

Read Full Post »

Pesadillas

Las pesadillas se caracterizan por la aparición repetida de sueños terroríficos que despiertan al individuo, pasando éste a un estado totalmente de vigilia. Toman la forma típica de un sueño largo y elaborado que provoca una intensa ansiedad o terror. Este tipo de parasomnia suele centrarse en peligros físicos inminentes para el individuo y al despertar puede describirse la secuencia del sueño con detalle. Las personas con este trastorno, a veces, relatan haber tenido múltiples pesadillas en una misma noche y a menudo centradas en un tema recurrente.

Las pesadillas aparecen casi, exclusivamente, en la fase de sueño REM y ocurren de forma periódica a lo largo del sueño nocturno. Por lo general, los despertares  ocurrir durante la segunda mitad del período de sueño. Las palabras, gritos o sacudidas suelen ser un fenómeno de breve duración que anuncia el final de la pesadilla y son más característicos de las pesadillas que acompañan al trastorno por estrés postraumático.

Diferentes estudios indican que entre un 4% y un 8% de la población en general tienen un problema cotidiano con las pesadillas. La mayoría de los niños tiene pesadillas entre los 3 y los 8 años. Estas pesadillas aparecen como una etapa normal de su desarrollo, y generalmente no indican ningún tipo de problema subyacente. Las pesadillas son menos comunes entre los adultos, aunque hay estudios que demuestran que entre el 5 y el 10% de los adultos tiene pesadillas al menos una vez al mes.

Causas

Las causas más comunes de las pesadillas son la ansiedad y el estrés y en la mayoría de los casos, hay un gran evento en la vida antes de la pesadilla. Las causas de las pesadillas varían de unas personas a otras y entre ellas se pueden destacar:

  • Estado emocional débil.
  • Recuerdo (consciente o subconsciente) de un acontecimiento traumático como puede ser: una cirugía, la muerte de un ser querido, un asalto, un accidente severo, abuso sexual físico o emocional, catastrofes naturales…
  • Factores externos de los que las personas no son conscientes pero que  el cerebro es capaz de detectar produciendo un cambio brusco en el sueño.
  • Personalidad caracterizada por ansiedad, inseguridad o nerviosismo.
  • Cierto tipo de drogas o medicamentos o la suspensión de los mismos. En los niños, los fármacos que con mayor frecuencia provocaron pesadillas fueron antiasmáticos y antibióticos, mientras que en los adultos los más habituales fueron ansiolíticos e hipnóticos (fármacos utilizados para combatir el insomnio).

Tratamiento

El tratamiento farmacológico es la última alternativa y no ha demostrado ser muy efectivo, lo mejor es buscar en primer lugar aquello que provoca las pesadillas e implementar un programa de higiene de sueño para poder controlar el problema.

 

Los estudios han llegado a la conclusión que es la terapia cognitivo conductual la alternativa de elección para el tratamiento de las pesadillas. Las bases de este tratamiento son:

  1. Dejar de evitar los recuerdos de las pesadillas.
  2. Aceptar las emociones que las acompañan.
  3. Establecer en el proceso de tratamiento un final alternativo para ese sueño. Finales que no eviten la emoción que se ha producido.

 

Read Full Post »

Parasomnias

Las parasomnias son trastornos caracterizados por comportamientos o fenómenos fisiológicos anormales que tienen lugar coincidiendo con el sueño, con algunas de sus fases específicas o con las transiciones sueño-vigilia. A diferencia de otros trastornos del sueño, las parasomnias no implican una anormalidad de los mecanismos que rigen el ritmo circadiano ni de los horarios de sueño y despertar.
Se trata de un grupo de alteraciones muy variadas, cuya gravedad puede oscilar desde asuntos muy banales hasta otros más graves que requieren tratamiento. Por lo general son benignas y más típicas de la infancia o adolescencia pero, a veces, pueden durar y persistir en la edad adulta. Durante la infancia están relacionadas, por lo general, con las fases del desarrollo del niño, mientras que en la madurez son fundamentalmente psicógenas.

Cada parasomnia afecta una fase característica del sueño, de forma que a menudo cada tipo específico de parasomnia incide en una fase de sueño concreta.

Clasificación

  1. Desórdenes del despertar.- Sonambulismo, Terrores del sueño
  2. Desórdenes de la transición sueño-vigilia.- Hablar en sueños, Calambres nocturnos de las piernas
  3. Parasomnias asociadas al sueño REM.- Pesadillas, Parálisis del sueño
  4. Otras Parasomnias.- Enuresis del sueño, Ronquidos primarios

Diagnóstico

El diagnóstico de las parasomnias se basa, principalmente, en la historia narrada por los acompañantes, y en lo que pueda añadir el propio paciente. Como la mayoría de las veces se da en la infancia y son leves o benignas, se suele quedar dentro del ámbito familiar y no se acude al médico. Cuando ocurren en adultos tienen más trascendencia que en los niños y muchas personas sí se deciden finalmente a visitar al médico. En estos casos lo primero es diagnosticar exactamente los episodios. En algunas ocasiones es preciso recurrir al estudio polisomnográfico en las Unidades de Sueño para distinguir las parasomnias del sueño NREM de las de sueño REM o de crisis epilépticas durante le sueño.

Tratamiento

El tratamiento de las parasomnias va a depender de la parasomnia en concreto de la que se trate. Algunas no tienen tratamiento y otras no lo necesitan, pero otras tienen y necesitan tratamiento.

Se puede emplear terapia con fármacos como: benzodiazepinas y antidepresivos, pero estas sustancias no resultan eficaces, por ejemplo, en el tratamiento del sonambulismo.

En los últimos años se están desarrollando numerosas terapias psicológicas y conductuales para el tratamiento de las pesadillas y otras alteraciones del sueño. Este tipo de terapias tratan de ayudar al paciente a enfrentarse con su problema. De modo que, a medida que el paciente va superando el estrés o la situación que está detrás del problema, la calidad de su sueño puede mejorar. Las intervenciones cognitivas, por ejemplo, disminuyen la tensión provocada por el insomnio y disminuyen la ansiedad. La verbalización del problema y la comunicación entre el paciente, el especialista y los familiares puede ayudar a superar el trastorno.

 

Read Full Post »

Older Posts »

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 56 seguidores

%d bloggers like this: