Las pesadillas se caracterizan por la aparición repetida de sueños terroríficos que despiertan al individuo, pasando éste a un estado totalmente de vigilia. Toman la forma típica de un sueño largo y elaborado que provoca una intensa ansiedad o terror. Este tipo de parasomnia suele centrarse en peligros físicos inminentes para el individuo y al despertar puede describirse la secuencia del sueño con detalle. Las personas con este trastorno, a veces, relatan haber tenido múltiples pesadillas en una misma noche y a menudo centradas en un tema recurrente.
Las pesadillas aparecen casi, exclusivamente, en la fase de sueño REM y ocurren de forma periódica a lo largo del sueño nocturno. Por lo general, los despertares ocurrir durante la segunda mitad del período de sueño. Las palabras, gritos o sacudidas suelen ser un fenómeno de breve duración que anuncia el final de la pesadilla y son más característicos de las pesadillas que acompañan al trastorno por estrés postraumático.
Diferentes estudios indican que entre un 4% y un 8% de la población en general tienen un problema cotidiano con las pesadillas. La mayoría de los niños tiene pesadillas entre los 3 y los 8 años. Estas pesadillas aparecen como una etapa normal de su desarrollo, y generalmente no indican ningún tipo de problema subyacente. Las pesadillas son menos comunes entre los adultos, aunque hay estudios que demuestran que entre el 5 y el 10% de los adultos tiene pesadillas al menos una vez al mes.
Causas
Las causas más comunes de las pesadillas son la ansiedad y el estrés y en la mayoría de los casos, hay un gran evento en la vida antes de la pesadilla. Las causas de las pesadillas varían de unas personas a otras y entre ellas se pueden destacar:
- Estado emocional débil.
- Recuerdo (consciente o subconsciente) de un acontecimiento traumático como puede ser: una cirugía, la muerte de un ser querido, un asalto, un accidente severo, abuso sexual físico o emocional, catastrofes naturales…
- Factores externos de los que las personas no son conscientes pero que el cerebro es capaz de detectar produciendo un cambio brusco en el sueño.
- Personalidad caracterizada por ansiedad, inseguridad o nerviosismo.
- Cierto tipo de drogas o medicamentos o la suspensión de los mismos. En los niños, los fármacos que con mayor frecuencia provocaron pesadillas fueron antiasmáticos y antibióticos, mientras que en los adultos los más habituales fueron ansiolíticos e hipnóticos (fármacos utilizados para combatir el insomnio).
Tratamiento
El tratamiento farmacológico es la última alternativa y no ha demostrado ser muy efectivo, lo mejor es buscar en primer lugar aquello que provoca las pesadillas e implementar un programa de higiene de sueño para poder controlar el problema.
Los estudios han llegado a la conclusión que es la terapia cognitivo conductual la alternativa de elección para el tratamiento de las pesadillas. Las bases de este tratamiento son:
- Dejar de evitar los recuerdos de las pesadillas.
- Aceptar las emociones que las acompañan.
- Establecer en el proceso de tratamiento un final alternativo para ese sueño. Finales que no eviten la emoción que se ha producido.


